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Caracolitos de cacao

Una receta ideal para el desayuno o la merienda, sobre todo si queremos complacer a nuestros hijos/as con el sabor de chocolate. Igual, os aseguramos que los papis, mamis, primos y abuelos lo comerán también con mucho placer. Es una receta tradicional húngara que se hace con masa de levadura y es solo una de las varias formas y sabores que se prepara con la misma masa. Este tipo de masa nunca es demasiado dulce ya que la receta original es con muy poco azúcar; en nuestro caso va sin azúcar pero con miel.

Ingredientes

para la masa:

  • 500 g de harina de fuerza
  • 3 cucharadas soperas de miel
  • 25 g de levadura fresca
  • 300 ml de leche
  • 2 yemas de huevo
  • 1 pizca de sal
  • 100 g de mantequilla

para el relleno:

  • 50 g de mantequilla
  • 3 cucharadas de miel
  • 2 cucharadas de cacao puro

para hornear:

  • 50 g de mantequilla
  • 50ml de leche con vainilla

Primero se prepara la masa. Se mezcla una cucharada de miel con 100 ml de leche tibia, se añade la levadura fresca y dos cucharadas de harina y se deja un par de minutos sin remover la mezcla.

En un recipiente se mezclan las yemas de huevo, 2 cucharadas de miel, la sal y el resto de la leche.

Se vierte la harina en un cuenco y se forma un hueco con forma de volcán en el medio.

Allí se agrega la mezcla del huevo y la levadura.

Se remueve con una espátula o con la batidora, con la varilla en espiral, se añade la mantequilla derretida y se amalgaman bien todos los ingredientes.

Cuando la masa haya quedado bien diluida, se tapa el recipiente con un paño y se deja reposar durante una hora en un lugar templado, es decir, ni demasiado caliente, ni demasiado frío, sobre todo, al resguardo de las corrientes de aire.

Mientras tanto se elabora el relleno: en un bol pequeño se mezclan la mantequilla, la miel y el cacao.

Cuando la masa haya terminado de crecer, deberá presentar prácticamente el doble de su volumen inicial.

Se la extiende en forma de rectángulo de 1 cm de grosor sobre la mesa de trabajo.

Se reparte todo el relleno sobre la masa y se enrolla. Se l corta en rodajas de 1,5-2 cm de grosor.

Se colocan las rodajas en una bandeja con papel de horno.

Las piezas tienen que ir pegadas entre sí pero se las separa y se las pincela con mantequilla derretida.

Se deja reposar unos 20 minutos antes de hornearlas.

Entonces se hornean con horno previamente calentado y se las deja unos 40 minutos a 210º hasta que la masa haya alcanzado su volumen máximo.

Cada cuando se vaporiza con la leche vainillada, así se da un brillo al pastel.

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Sugerencia

Os recomendamos guardar esta receta de la masa de levadura porque usa como masa de base para muchos postres, modificando su forma y su relleno.

Es un postre que se consume fresco, poco caliente, el día siguiente ya pierde su encanto.